Ideas para visitar Mallorca con un grupo grande de amigos

Sois quince en el chat de WhatsApp. 

Alguien ha propuesto Mallorca. 

Otro ha preguntado si hay wifi en la villa. 

Y ya lleváis tres días discutiendo si es mejor coche de alquiler o furgoneta grande.

Tranquilos.

 Con un grupo grande, Mallorca da para mucho más que playa y cerveza. 

La isla tiene planes pensados justo para eso: para que quince personas se lo pasen bien juntas sin que nadie se aburra ni nadie tenga que decidir por todos.

Aquí van seis ideas reales para llenar los días con planes perfectos.

 

Catamarán privado en la bahía de Palma

Alquilar un catamarán privado es de las pocas actividades que van igual de bien para 10 personas que para 30. El barco es vuestro. Nadie más sube.

Las salidas suelen durar unas cinco horas, con comida y bebida incluidas según el paquete que elijáis. Hay opciones desde Palma y también desde zonas como Es Trenc o Cala Ratjada, así que merece la pena mirar cuál queda más cerca de donde os alojéis.

Para grupos grandes, algunos catamaranes en Mallorca llegan a capacidades de 200 o incluso 280 personas, aunque para un grupo de amigos lo normal es reservar una embarcación de tamaño medio, entre 15 y 40 plazas. Nadar, comer, música y sol durante toda la tarde, sin depender de horarios de nadie más.

 

Cuevas del Drach con concierto incluido

En Porto Cristo, a unos 65 kilómetros de Palma, las Cuevas del Drach son de esas visitas que sorprenden hasta a quien ya ha estado varias veces. Más de dos kilómetros de recorrido subterráneo.

Dentro está el lago Martel, uno de los lagos subterráneos más grandes de Europa, con 115 metros de longitud. La visita guiada termina con un concierto de música clásica interpretado desde barcas que navegan sobre el propio lago.

Si vais muchos, el punto a resolver es el transporte hasta Porto Cristo. Un bus privado de grupo o coordinar varios coches de alquiler resuelve el tema sin líos, y de paso podéis sumar a la visita una comida en el pueblo, conocido también por ser la tierra de Rafa Nadal.

 

Ruta de vino por Binissalem

Si el grupo tiene entre 25 y 40 años y le gusta el vino tanto como la playa, Binissalem es parada obligatoria. Está a unos 25 minutos de Palma, en pleno interior de la isla, y es la denominación de origen más importante de Mallorca.

Bodegas como Binigrau, José L. Ferrer o Macià Batle organizan visitas guiadas con degustación, y varias tienen espacios pensados para grupos privados. Podéis reservar una cata con tapas, aprender cómo se hace el vino de la zona y acabar la tarde con las botellas que más os hayan gustado metidas en la maleta.

Un aviso honesto: si el plan incluye vino para todos, alguien del grupo tiene que quedarse sobrio al volante, o mejor todavía, contratad transporte de vuelta para no tener que preocuparos de nada.

 

Sierra de Tramuntana a pie o en jeep

Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, la Sierra de Tramuntana mezcla montaña y costa en el mismo paisaje. Aquí no hay solo playa; hay pueblos colgados de la roca y rutas que se recorren a pie o en coche todoterreno.

El tramo entre Deià y Sóller es de los más caminados, con esfuerzo moderado y paisaje que compensa cada subida. Para grupos numerosos o con gente menos entrenada, los jeep tours privados suben hasta miradores a los que no se llega en coche normal, siempre con un guía que va contando la historia de cada rincón.

Si preferís algo más pausado, el tren de Sóller sale desde la Plaza España de Palma y conecta con un tranvía que baja hasta el puerto en apenas diez minutos.

 

Deportes acuáticos en Playa de Palma

Para el día de más adrenalina del viaje, Playa de Palma tiene casi todas las opciones bajo el mismo cielo. Jet ski, paddle surf, parasailing y flyboard, todo en la misma franja de costa.

El flyboard, en concreto, es de los planes que más se comparten en redes por lo espectacular que resulta ver a alguien volando sobre el agua propulsado por chorros. 

Se puede reservar por horas y suele haber packs especiales para grupos, así que consultad antes de llegar cuántas personas caben por sesión.

Si el grupo mezcla gente que prefiere quedarse en la orilla, no pasa nada. 

Playa de Palma tiene chiringuitos de sobra para que unos hagan deporte mientras otros toman algo mirando el mar.

 

Villa con piscina en Mallorca para un grupo grande

Con todos estos planes, lo que de verdad marca la diferencia es dónde dormís cada noche. 

Un hotel con habitaciones separadas obliga a organizar turnos para verse. Una villa con piscina propia hace justo lo contrario: todos bajo el mismo techo, con espacio de sobra para desayunar juntos, montar una barbacoa o quedarse charlando hasta tarde junto al agua.

En Fincas Mallorca Charme tenemos villas pensadas para grupos de entre 10 y 16 personas, con piscina privada, zonas exteriores amplias y la distribución necesaria para que nadie tenga que compartir habitación a la fuerza. 

Aquí puedes ver todas las opciones disponibles de villas para grupos grandes de amigos.

Eso sí: reservad con tiempo, sobre todo si el viaje cae en verano o en fin de semana largo, es la única forma de asegurar la villa que de verdad encaja con el grupo. 

Y si tenéis dudas sobre cuál elegir según vuestro plan de actividades, escribidnos y os ayudamos a encontrar la que mejor se adapte a vosotros.

¡Os esperamos!