Playas de Mallorca que puedes visitar con perro

Viajar a Mallorca con perro no es tan complicado como parece, pero sí necesitas algo de información antes de llegar. 

La isla tiene normas claras: la mayoría de las playas prohíben el acceso a mascotas durante la temporada alta, con multas que no son ninguna broma. Sin embargo, hay playas habilitadas oficialmente donde tu perro puede bañarse, correr y pasarlo bien contigo sin que nadie os diga nada. 

Son pocas, lo sabemos, pero están bien repartidas por la isla y algunas tienen mucho más valor del que parece a primera vista. 

Esta guía está pensada para que sepas exactamente adónde ir, qué esperar en cada playa y cómo organizar bien el viaje sin sorpresas.

 

Es Carnatge (Palma), la playa canina más conocida de Mallorca

Es Carnatge es la referencia cuando se habla de playas para perros en Mallorca. 

Está situada entre Coll d’en Rabassa y Can Pastilla, a unos 9 kilómetros de Palma, y tiene el privilegio de ser una de las pocas zonas donde los perros pueden ir sin correa durante todo el año y sin restricción de horario. 

Es zona natural protegida, con suelo de roca y arena fina mezclados, y es bastante grande para que puedas estar cómodo sin que haya muchísimos perros cerca. 

En verano, el chiringuito Handle Bar instala cuencos de agua para los perros, que es un detalle que se agradece cuando el calor aprieta. 

Eso sí, hay que saber que está en la zona de entrada al aeropuerto de Palma, así que el ruido de aviones es constante. 

Si tu perro es nervioso con los sonidos fuertes, tenerlo en cuenta.

La zona está señalizada con carteles sobre normativa canina y tiene papeleras para excrementos. Los perros considerados PPP (potencialmente peligrosos) deben llevar bozal y correa en todo momento, incluso dentro del espacio habilitado. Para llegar, la línea 31 de autobús tiene parada en la zona y acepta perros a bordo, lo que la hace accesible sin coche.

 

Playa de Llenaire (Port de Pollença)

En el norte de la isla, cerca de Pollença, la playa de Llenaire es probablemente la opción más cómoda para quienes buscan un día de playa canina con algo más de servicios. 

Tiene 600 metros de arena y, lo más diferencial respecto a otras playas de la lista, es que tiene aseos, duchas y zona de hamacas y sombrillas de alquiler. Es la playa de Mallorca con perro mejor equipada de toda la isla.

El área habilitada para mascotas está delimitada dentro de la playa, así que el acceso es claro y sin ambigüedades. L

os perros deben ir acompañados de un adulto en todo momento y llevar correa en las zonas no señalizadas como caninas. La zona de Port de Pollença tiene además un pueblo marinero muy agradable para comer después de la playa: terrazas y una calma que contrasta con las zonas más turísticas del sur de la isla.

Si te quedas varios días por la zona norte de Mallorca, Llenaire es la base perfecta para combinar playa con excursiones por la Serra de Tramuntana o visitas a Alcúdia, que está a pocos kilómetros. 

El trayecto desde Palma son unos 60 kilómetros por la autopista, algo más de 45 minutos en coche.

 

Playa de Na Patana (Santa Margalida)

Na Patana está en el municipio de Santa Margalida, entre Can Picafort y Son Bauló, en la zona del noreste de la isla. 

Es una playa poco frecuentada, sin grandes servicios, pero con un entorno natural que tiene su mérito: forma parte de un espacio protegido y la vegetación de dunas y pinar que la rodea le da un carácter que las playas más urbanas no tienen.

Está habilitada para perros con acceso durante todo el año, y tiene la ventaja de ser tranquila en comparación con las zonas más masificadas. 

El inconveniente es que los servicios básicos son escasos, así que lo mejor es ir preparado: agua fresca para el perro, algo de sombra propia (una sombrilla o una tienda pequeña), bolsas y comida. No es el tipo de playa para quien quiere hamacas y bar al lado, pero sí para quien prefiere una mañana de playa natural sin aglomeraciones.

Para llegar a Na Patana necesitas coche. Está a unos 65 kilómetros de Palma y el acceso es por carretera secundaria desde Can Picafort. La zona de Can Picafort tiene supermercados y restaurantes, por si tienes que ir antes de bajar a la playa.

 

Cala Blanca (Andratx)

Cala Blanca está en el municipio de Andratx, en el suroeste de Mallorca, entre Camp de Mar y Cala Llamp. 

Es una cala rocosa, de acceso a pie desde la urbanización cercana y muy tranquila.

El suelo es de roca y piedra, así que no es la opción más adecuada para perros con las almohadillas sensibles, pero el acceso al agua es fácil y los perros suelen disfrutar del baño sin problema.

No tiene servicios, así que va en la misma línea que Na Patana: mejor ir bien preparado desde casa. La zona de Andratx y Camp de Mar tiene restaurantes y tiendas cerca. 

El entorno del suroeste de Mallorca es de los más bonitos de la isla, con acantilados, pinares y vistas al mar que merecen el desplazamiento por sí solos.

Cala Blanca está habilitada como playa canina oficial, lo que significa que en temporada alta puedes ir sin el miedo a una multa. Es perfecta si te alojas por la zona de Andratx o si haces una excursión desde Palma (a unos 30 kilómetros).

 

Playa de Alcanada (Alcúdia)

La playa de Alcanada está en la bahía de Alcúdia, en el norte de la isla, frente al faro del mismo nombre que da nombre a la zona. 

Ha sido añadida hace nada al listado de playas caninas de Mallorca y el área habilitada para perros está señalizada con carteles frente al faro. 

La zona de Alcúdia es de las más completas del norte de la isla: tiene casco histórico, mercado, restaurantes, y está bien conectada con el resto del norte de Mallorca. 

Si pasas varios días en la zona, Alcanada da para repetir: el entorno del faro y la bahía tiene una calidad paisajística alta y la playa no llega a los niveles de saturación de otras zonas más turísticas.

 

Cala Gamba (Palma)

Cala Gamba es una playa pequeña en el municipio de Palma, habilitada para perros y con acceso durante todo el año. 

Está en la zona del Port de Palma, lo que la hace muy accesible si te alojas en la capital o cerca del aeropuerto. 

No tiene la escala ni el entorno natural de otras opciones de la lista, pero cumple bien para un baño rápido si estás en Palma y tu perro necesita meterse al agua.

 

Normativa básica para ir a la playa con perro en Mallorca

Antes de salir, hay unas normas que conviene tener claras. Las multas por llevar perros a playas no habilitadas en Mallorca durante la temporada alta (de mayo a septiembre aproximadamente) son reales y los controles existen. Fuera de temporada, los ayuntamientos suelen aplicar normas menos estrictas, pero lo más seguro es ceñirse siempre a las playas habilitadas.

En todas las playas caninas de la isla es obligatorio recoger los excrementos del perro, llevar agua para la mascota, tener la documentación veterinaria al día (cartilla de vacunación) y que el perro lleve identificación (microchip). Los perros de razas consideradas PPP deben ir con bozal y correa incluso en las zonas habilitadas. Llevar agua fresca y evitar las horas centrales del día (entre las 12 y las 16 horas en verano) es fundamental para que el perro no sufra golpes de calor.

 

Alojamiento en Mallorca que admiten mascotas

La playa es solo una parte del viaje. 

La otra parte, igual de importante, es tener una base donde el perro esté tan cómodo como tú. En Mallorca hay fincas y villas con espacio exterior, piscina privada y entorno natural donde las mascotas son bienvenidas de verdad, no toleradas a regañadientes.

Un espacio así cambia completamente la experiencia del viaje: el perro tiene sitio para moverse, descansar y estar sin las restricciones de un hotel, y vosotros podéis organizaros con la libertad que da tener una casa propia.

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Organizar bien el viaje desde el principio, con el alojamiento correcto y las playas claras, es la diferencia entre unas vacaciones que funcionan y unas vacaciones que podrían haber sido mejores. 

Mallorca con perro es perfectamente posible, solo hay que saber cómo.