Más de 550 kilómetros de litoral, calas con fondos de roca, acantilados con saltos al agua, bahías con viento ideal para navegar y un mar que en verano llega a los 27 grados.
Dicho así, parece que cualquier cosa que hagas en el agua en esta isla va a salir bien. Y no andas muy equivocado.
El problema no es encontrar qué hacer en el mar en Mallorca, sino elegir entre todo lo que hay disponible sin perder la tarde pensando.
Esta guía te ayuda a entender qué actividades acuáticas merecen la pena, para qué tipo de viajero está pensada cada una y qué conviene tener en cuenta antes de apuntarte.
Übersicht
- 1 Snorkel: el punto de entrada perfecto al fondo marino mallorquín
- 2 Kayak y paddle surf: moverse por la costa a tu aire
- 3 Buceo: para los que quieren ir más al fondo
- 4 Alquiler de barco: Mallorca desde el mar, como tiene que ser
- 5 Coasteering: la costa a otro nivel
- 6 Moto de agua: velocidad y paisaje costero
- 7 Flyboard y wakeboard: para los que ya han visto demasiado
- 8 Planifica bien y empieza desde un buen alojamiento
Snorkel: el punto de entrada perfecto al fondo marino mallorquín

La temporada para disfrutar del mar en Mallorca va de mayo a octubre, cuando el clima es cálido, los días son largos y el agua se mantiene en buenas condiciones. El snorkel en ese periodo está al alcance de cualquiera, sin experiencia previa ni titulación de ningún tipo.
A unos minutos en coche desde Alcúdia, la zona de Cap des Pinar agrupa cuatro calas pequeñas con condiciones excepcionales. Sus fondos rocosos tienen una gran variedad de especies mediterráneas y la visibilidad es sobresaliente. Ahí se pueden ver damiselas, sargos y, si hay suerte, alguna morena escondida entre las grietas.
Si quieres bucear en reservas marinas de Mallorca, tendrás que tramitar los permisos correspondientes con antelación para evitar multas. Si contratas una empresa de snorkel, ellos se encargan de los trámites, lo que te ahorra la burocracia y te asegura ir a los mejores puntos. Vale la pena ir con empresa si es tu primera vez en la isla.
Kayak y paddle surf: moverse por la costa a tu aire

El kayak es de las actividades más completas que puedes hacer en Mallorca. No hace falta una condición física especial, es accesible para familias con niños y te lleva a sitios que desde tierra no vas a ver jamás.
Una de las rutas más recomendadas pasa por Cala Romántica, donde se puede entrar en cuevas marinas naturales navegando entre acantilados sobre aguas de color turquesa.
El kayak y el paddle surf (también conocido como SUP) son dos de los deportes acuáticos más populares de la isla. El SUP tiene una curva de aprendizaje muy rápida: en diez minutos estás de pie sobre la tabla y en media hora ya te mueves con soltura. Es una opción perfecta para pasar la mañana recorriendo la línea de costa sin depender de horarios ni de grupos.
Ambas actividades se pueden contratar por horas con el material incluido en la mayoría de playas y puertos deportivos.
Si prefieres algo más organizado, las excursiones guiadas en kayak suelen incluir paradas para nadar, snorkel y, en muchos casos, un picnic en alguna cala de difícil acceso por tierra.
Buceo: para los que quieren ir más al fondo

Mallorca es uno de los destinos de buceo más reconocidos del Mediterráneo occidental.
La variedad de fondos marinos (paredes rocosas, praderas de posidonia, cuevas submarinas y restos de naufragios) hace que tanto principiantes como buceadores con experiencia encuentren algo que merezca la inmersión.
La espeleología marina en la Cova des Coloms, entre Cala Romàntica y Cala Falcó, es una de las experiencias más singulares de la isla.
Esta cueva de 110 metros, también conocida como la Catedral, tiene una sala central y un pasillo angosto al que se puede llegar a pie o en barco. Es de las pocas cuevas marinas de la isla que combinan formaciones de estalactitas con agua en el interior.
Para bucear en reservas marinas hay que tramitar los permisos antes de la visita. Las empresas de buceo con licencia se encargan de todo, organizan grupos reducidos y llevan a los participantes a los puntos con más vida marina. Si nunca has buceado, el bautismo de buceo es la forma más segura de empezar: dura unas dos horas, incluye instrucción básica en tierra y la primera inmersión con un instructor titulado.
Alquiler de barco: Mallorca desde el mar, como tiene que ser

Alquilar un barco en Mallorca para pasar el día en el mar es uno de los planes más completos de la isla. Hay opciones para todos los presupuestos y para todos los grupos.
Los precios van desde 200 euros por unas horas hasta experiencias en barcos con patrón incluido por más de 1.000 euros.
También se puede alquilar sin licencia náutica, en embarcaciones pequeñas y fáciles de manejar pensadas para quienes no tienen experiencia previa.
Los destinos costeros más recomendados desde el mar son Cala Figuera, Es Trenc, Caló des Moro, Portocolom o la Bahía de Palma, zonas con aguas limpias y calas de acceso complicado por tierra que se convierten en puntos de parada naturales cuando vas en barco.
Durante la temporada alta te recomendamos reservar la embarcación con bastante antelación, especialmente en agosto, cuando la demanda es máxima y los mejores barcos se agotan semanas antes.
Si tu viaje es en junio, septiembre u octubre, tienes más margen, y además las calas están menos saturadas.
Coasteering: la costa a otro nivel
El coasteering es la actividad más salvaje de todas las que puedes hacer en la costa mallorquina.
Mezcla senderismo, escalada, rápel, saltos al mar y visita a cuevas marinas en un mismo recorrido guiado por zonas acantiladas de la isla.
No hace falta tener experiencia en ninguna de esas disciplinas por separado; los grupos son pequeños y los guías adaptan el nivel a los participantes.
Las empresas que organizan coasteering en Mallorca suelen recoger a los participantes en sus hoteles y adaptan la zona de actividad en función de las condiciones del mar y de la marea del día. El equipo de protección (casco, traje, gafas) está incluido en el precio, así que solo necesitas ropa de baño y ganas.
Es una actividad para grupos de amigos, parejas con ganas de adrenalina o cualquier persona que quiera ver Mallorca desde un ángulo que no aparece en las guías.
Eso sí, si tienes vértigo pronunciado, avisa al guía antes de arrancar.
Moto de agua: velocidad y paisaje costero

Las motos de agua en Mallorca son un clásico que sigue siendo uno de los favoritos de quienes buscan sensaciones fuertes sin complicaciones.
Las rutas guiadas en moto acuática por la Bahía de Alcúdia llevan hasta el faro de Alcanada, con paradas para nadar y con fotografías incluidas durante la excursión. Los grupos suelen ser reducidos, no se necesita titulación y el personal de las empresas explica el manejo básico antes de salir al agua.
Desde la Bahía de Palma también salen rutas en moto de agua hasta los deltas, con paradas para bañarse en Cala Vella durante las rutas más largas. Es una buena opción si te alojas en Palma o en la zona sur de la isla y quieres hacer algo diferente sin necesidad de desplazarte demasiado.
Los precios varían bastante según la duración y el número de personas. Como en casi todo en Mallorca durante el verano, reservar con días de antelación es lo que marca la diferencia entre encontrar sitio o quedarse sin plaza.
Flyboard y wakeboard: para los que ya han visto demasiado

Si las actividades anteriores te parecen demasiado tranquilas, el flyboard es el siguiente nivel.
Con un instructor titulado a tu lado, el flyboard te permite sentir la sensación de volar sobre el agua gracias a la presión del chorro de agua bajo los pies, con toda la adrenalina que eso implica.
La mayoría de empresas trabajan desde barco en zonas de mar abierto cercanas a la costa.
El wakeboard es otra de las actividades de agua con más adeptos en Mallorca, junto al windsurf y el kitesurf, dos deportes que en la isla tienen condiciones de viento ideales en ciertas épocas del año, especialmente en primavera y otoño.
El norte de la isla, con sus bahías amplias, es el territorio natural de estas disciplinas.
Planifica bien y empieza desde un buen alojamiento
Mallorca da para mucho más de lo que cabe en una semana, y las actividades acuáticas son solo una parte.
Si quieres aprovechar la isla de verdad, la clave está en el alojamiento: estar bien ubicado marca la diferencia entre llegar cansado a las calas o aparecer fresco cuando los turistas todavía están buscando aparcamiento.
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